La pasión de Gala
“Tengo la posibilidad de contar mi propia historia e inspirar a otros a seguir apostando por sus sueños y cumpliendo sus objetivos”, dice la empresaria, fundadora de Amlul y embajadora de Bulldog.
Pionera en el mundo de los blogs de moda, la española Gala González comenzó su carrera con un Fotolog en el que compartía sus estilismos: hoy es reconocida como una celebridad internacional y ostenta el título de Forbes 100 Most Creative. Su Fotolog, Amlul, se transformó en un emprendimiento de moda sostenible “made in Spain” donde ofrece preciosas ediciones limitadas de sus diseños. El mundo de la moda le es muy conocido a la joven empresaria, sobrina del diseñador español Adolfo Domínguez. Por su “estilo único y espíritu intrépido”, Bulldog, la marca de gin premium, la eligió como embajadora para su nueva campaña Begin Bold, que celebra el valor de emprender y apostar por nuevas ideas. A partir de esta última iniciativa, Gala conversó con L’Officiel sobre su visión de la moda y los proyectos que hoy la entusiasman.
L’OFFICIEL: Sos conocida como “la primera bloguera de moda en España” y migraste de Fotolog a las redes sociales con mucha soltura. ¿Hay algo de ese antiguo formato que extrañes o te genere nostalgia?
GALA GONZALEZ: Creo que antes de que se “democratizaran” las redes sociales, ver y experimentar contenido era mucho más emocionante: había más calidad y menos cantidad. A partir de eso se presentó la oportunidad que incentivó a los usuarios a seguir y conocer más acerca de personas verdaderamente anónimas.
L’O: ¿Cómo describirías tu modelo empresarial?
GG: Trato siempre de seguir un sistema donde se valora el esfuerzo y los resultados, así como los objetivos que se van alcanzando.
L’O: Tu forma de comunicar es muy personal. En el sitio web de Amlul dice que sos: “la mejor embajadora de la marca y, al mismo tiempo, su mejor pasante”. ¿Cómo lográs ese equilibrio entre un tono profesional y a la vez íntimo?
GG: Siempre traté de que me reconocieran por mis logros profesionales, manteniendo mi vida privada a un lado. Amlul refleja un sentido del estilo que me gusta transmitir: verdadera feminidad donde el foco está en lo natural por sobre lo orquestado.
L’O: Liderar una etiqueta conlleva una gran responsabilidad: hoy hay muchas más demandas a las que responder, nuevas conversaciones en torno a la sustentabilidad, el feminismo, la diversidad. ¿De qué manera te parece que las empresas deberían involucrarse en esas conversaciones?
GG: Comenzando a desarrollar prototipos y productos que integren estos valores precisos y eligiendo trabajar con personas y pequeñas marcas que no solo apoyen sino que fomenten consumo responsable, prácticas de producción éticas y el uso de materiales sostenibles.
“Estamos poniendo el esfuerzo en lograr que la gente elija productos sostenibles y locales, apoyando la slow fashion”.
L’O: ¿Está trabajando en algún nuevo proyecto?
GG: Sí, en el lanzamiento del primer espacio físico de Amlul, que tendrá su sede en Madrid, ya que seguimos creciendo en nuestros principales mercados de Estados Unidos y Asia. Lo que descubrimos en los últimos años es que hay una demanda creciente en mercados internacionales de productos fabricados en España. Por eso estamos poniendo el esfuerzo en lograr que la gente elija productos sostenibles y locales, apoyando la slow fashion. Lanzar productos de calidad, a precios accesibles para que las nuevas generaciones elijan una pieza de slow fashion sobre tres prendas fast fashion.
L’O: ¿Qué aspecto de la campaña Begin Bold, de Bulldog te atrajo más para colaborar con ellos?
GG: Que apoya a los emprendedores, da visibilidad a un tipo de proyectos más creativos. Por supuesto, tengo la posibilidad de contar mi propia historia e inspirar a otros a seguir apostando por sus sueños y cumpliendo sus objetivos.
L’O: ¿Qué consejo le darías a alguien que quiere emprender en el mundo de la moda hoy?
GG: Entender que este es un trabajo que no conoce de horarios ni feriados. Tiene que ser verdaderamente una pasión, porque es una de las industrias más sacrificadas y entrar en ella solo por una moda pasajera no es la forma correcta.