Entrevista a Violette: la directora creativa de Guerlain
Las pinceladas de Violette maquillaron a múltiples rostros del mundo editorial. Su talento la llevó a colaborar con grandes firmas de cosméticos. Recientemente, fue nombrada Directora Creativa de Maquillaje en Guerlain, y L'OFFICIEL conversó con ella sobre este nuevo desafío.
L'OFFICIEL: Si tuvieras que definir tu singularidad en el mundo de la belleza, ¿qué dirías?
VIOLETTE: Soy maquilladora de estudio, ya que cada vez hay menos, siempre trabajé en moda. Traducir la visión de un fotógrafo, ofrecer mi propio punto de vista artístico, colaborar con peluqueros, estilistas, o resaltar la belleza de un modelo. Me siento como en casa en un estudio fotográfico.
LO: El maquillaje no solo tiene su lugar en una foto de moda, es un objeto cotidiano...
V: ¡Claro! Pero no veo el maquillaje solo como una herramienta estética "cotidiana", sino más bien como una forma de afirmar tu estilo, personalidad y, hasta cierto punto, poder. Con rojo en los labios, rímel negro en las pestañas y una ráfaga de rubor en los pómulos, nada es imposible, ¡el mundo está a nuestros pies!
El maquillaje puede tener un impacto profundo en las emociones. Y me gusta que Guerlain no intente imponer nada, ni transformar a nadie a través del maquillaje. No se trata de arreglar, ocultar o realzar, se trata de celebrar la belleza en todas sus formas. Maquillarse es un poco como ponerse tu par de zapatos predilectos.
L'O: Entonces, ¿un producto de maquillaje sería el equivalente a un accesorio de moda?
V: Sí, bastante. La apariencia, el diseño de un producto es lo más importante porque para mí podés maquillarte en la calle, en un taxi, en el metro o en la oficina, frente a la gente. No veo la experiencia de usar maquillaje como una sesión uno a uno sistemático, encerrado en un baño.
L'O: En una sesión fotográfica o frente a tu propio espejo, ¿qué producto de maquillaje preferís usar?
V: Lápiz labial, sin dudarlo. Personalmente, me pongo de rojo cuando tengo una cita importante, me hace sentir invencible. Y como objeto, la barra de labios no tiene equivalente en maquillaje, es como un fetiche, un talismán que se enrolla en la palma de la mano.
L'O: ¿Es el color fundamental en tu proceso creativo?
V: ¡Sí, es imprescindible! Es mi materia prima, diría yo. Todos los colores me inspiran, especialmente cuando son extravagantes. Especialmente azul, dorado y rojo. Me gusta trabajar con ellos como en un cuadro. Guerlain es una casa que tiene un verdadero sentido del color: el rojo está presente en todos los anuncios vintage de la marca, es como el hilo rojo... de la creación del maquillaje. El rojo siempre ha tenido un lugar central en Guerlain: ¡una de las fragancias icónicas de la casa se llama Habit Rouge!
L'O: Guerlain es una casa de perfumes que también se convirtió en un gran nombre en maquillaje y cuidado de la piel… ¿Vas a trabajar con jugadores de otros segmentos?
V: El alma de Guerlain está animada día tras día por los talentos que trabajan ahí. En todos los oficios, en maquillaje, perfumería y cuidado de la piel, todos son auténticos diseñadores. Es un honor para mí continuar con la leyenda de Guerlain a su lado, para traerla de vuelta a la luz. La primera vez que vine a París, a la sede de Guerlain, estaba todo el mundo, directivos de todos los sectores. Fue bastante conmovedor.
L'O: Lanzaste tu propia marca de maquillaje, Violette_FR, hace unos meses. ¿Cómo ves esta doble actividad?
V: Después de 15 años de experiencia, tenía muchas ganas de desarrollar productos que se parezcan a mí, que encarnen mi visión, mi ideal de belleza, especialmente en términos de desarrollo sostenible e inclusión. Y cuando Guerlain me pidió que gestionara sus colecciones de maquillaje, ¡no lo dudé! Desarrollar innovaciones en mi marca y pensar en aquellas que enriquecerán el legado de una maison icónica como Guerlain, son dos formas muy complementarias de hacer mi trabajo. Para mí, estas dos actividades se responden, se enriquecen.
L'O: ¿Cuál es tu principal fuente de inspiración?
V: Me “alimento” de todo lo que me rodea: un encuentro, un hermoso paisaje, el olor de la piel de mi hija… Pero más que nada, diría que el arte es para mí una fuente inagotable de inspiración. ¡Solía decir que el arte es el amor de mi vida! Soy fanática del trabajo de Jean Cocteau, los pintores Mark Rothko, Gustav Klimt o Yves Klein, las fotografías de Irving Penn… Su acercamiento al color, las líneas, los materiales, todo me parece tan inspirador.
L'O: Y París, ¿te inspira a veces?
V: Por supuesto que París me inspira, soy parisina sobre todo, aunque llevo varios años viviendo en Nueva York. Estoy orgullosa de ser francesa, ¡extraño mucho a mi país! Por eso también estoy tan feliz de tomar las riendas del maquillaje en Guerlain, una casa parisina hasta las puntas de mis uñas. Sé lo que le debo a mi cultura francesa: los íconos que tanto me han fascinado.