Diez obras de artistas mujeres para conocer en Buenos Aires
Un recorrido por la ciudad a través del arte.
La Ciudad de Buenos Aires es una de las capitales culturales más importantes de Latinoamérica. Cuenta con más de 200 museos, galerías, fundaciones y espacios no tradicionales dedicados a exhibir obras de artistas nacionales e internacionales, junto con experiencias artísticas de todo tipo. La ciudad que nunca duerme, la de la furia, la que tiene un cielo azul que todos vemos, aunque no es cielo ni es azul, la del tango, los cafés y las luces, es un faro cultural en constante transformación.
Ni musas, ni ayudantes, el rol de las mujeres en la historia del arte y la producción artística nacional e internacional ha sido y sigue siendo imprescindible en todas sus disciplinas. Si bien la deuda con el reconocimiento a las artistas mujeres no está saldada, ya que en los espacios de exhibición aún se continúan priorizando a artistas hombres en sus agendas, es posible hacer un recorrido por algunas obras destacadas a lo largo de la Ciudad. En este sentido, es fundamental insistir en la búsqueda, el interés y la circulación del conocimiento de estas artistas para fomentar espacios de debate, reflexión, investigación y exhibición en las instituciones actuales, junto a la creación de nuevos espacios que aboguen por el lugar que se merecen tanto las artistas como su patrimonio en la historia del arte.
Este recorrido por la Ciudad a través de obras- guía permite un primer y parcial acercamiento al legado artístico que se puede conocer en algunas calles, museos y espacios de Buenos Aires.
Las Nereidas, de Lola Mora, en Costanera Sur
Lola Mora fue una de las escultoras argentinas más importantes de su tiempo. Con una mirada de vanguardia, desafió los tabúes de la época afrontando censuras ya que muchas de sus creaciones fueron consideradas controversiales.
La fuente monumental es una obra realizada en mármol blanco de carrara en 1903 que se basa en el relato mitológico del nacimiento de Venus, quien sale de una gran concha marina sostenida por dos Nereidas (ninfas del mar Mediterráneo), mientras cuatro caballos salvajes domados por cuatro tritones irrumpen en la escena. Si bien estuvo pensada para ser emplazada en Plaza de Mayo, los desnudos de la obra generaron el rechazo de un sector conservador y la obra fue ubicada en Av. Leandro Alem y Perón, ubicación que conservó hasta 1918, cuando se trasladó a Costanera Sur, donde actualmente se emplaza.
La Sombra, de Alicia D'Amico, en el Museo Nacional de Bellas Artes
Alicia D´Amico fue una de las principales figuras del arte y la cultura argentina de la segunda mitad del siglo XX. A través de su cámara visibilizó y luchó por los derechos de las mujeres, junto a Sara Facio, con quién comenzó su carrera en 1960. Juntas, además, produjeron el libro Buenos Aires Buenos Aires, que marcó su estilo para la posteridad. Sus trabajos se caracterizan por la fotografía directa, el retrato, y el reportaje humanista. La Sombra es una de sus primeras fotografías, en las que retrata la ciudad y aquello que habita en ella, desde una mirada sensible y aguda.
Abaporu, de Tarsila Do Amaral, en el MALBA
Se trata de una de las obras más conocidas de la colección del museo, junto a los célebres autorretratos de Frida Kahlo o las esculturas de María Martins. Tarsila es una artista fundamental en la historia del arte, quien investigó la representación visual de la identidad brasileña a través de sus colores y formas. Abaporu (en guaraní: hombre que come hombre) es la obra que dio origen al Manifiesto antropófago, un documento fundamental del modernismo brasileño, en el cual se propone una asimilación crítica del legado cultural europeo y su reaprovechamiento para la creación de un arte genuinamente nacional, indígena y en convivencia con la naturaleza.
Presagio, de Raquel Forner, en la Fundación Forner - Bigatti
Raquel Forner es una de las artistas fundamentales de la historia del arte argentino. Formó parte del Grupo Florida, un mítico colectivo de escritores que se se reunía en la Confitería Richmond y que contaba con la participación de figuras como: Victoria Ocampo, Leopoldo Marechal, Oliverio Girondo, entre otros. En 1937 ganó la medalla de oro en la Exposición Internacional de París, entre otros premios. Su obra se exhibe en museos de todo el mundo y forma parte de las principales colecciones.
Presagio fue realizada en 1931 y se encuentra en la Fundación que custodia y conserva parte de su patrimonio, en el barrio de San Telmo. En la imagen, las tres mujeres que no pueden ver, ni oír, ni hablar, son testigos y protagonistas de lo que les sucederá. Como en un mito griego, se reproducen elementos en clave que sostienen la escena: una serpiente, los caballos, o el volcán en ebullición, en un intento de protesta contra las fuerzas que anulan la expresión humana.
Jardín de invierno, de Josefina Robirosa, en Estación Olleros del Subte D
En Buenos Aires se pueden encontrar obras de arte en todos lados, como los murales Jardín de Invierno y Jardín de Verano, de la gran artista argentina Josefina Robirosa, en los andenes de la estación Olleros del subte D. Con un estilo singular que oscila entre el surrealismo y la abstracción geométrica, sus obras se caracterizan por los colores vibrantes, y las temáticas vinculadas a la naturaleza y lo fantástico. Josefina además, fue una personalidad destacada de la cultura: fue parte del Instituto Di Tella, de la Academia Nacional de Bellas Artes y dirigió el Fondo Nacional de Bellas Artes, entre otras instituciones. Sus obras forman parte de colecciones privadas y de los principales museos nacionales.
La humanidad y las Naciones Unidas, de Marta Minujín, en el Parque Thays
La pieza de aparente estilo clásico es en realidad una manifestación característica del pop de una de las artistas más importantes de Argentina y el mundo: Marta Minujín. Inaugurada en la década del 90 es una pieza absolutamente actual que pone de manifiesto una de las características de los individuos de nuestro tiempo: la fragmentación. Allí, una venus de bronce de 4 metros de alto se divide en pedazos que parecieran estar contenidos por la bandera de las Naciones Unidas.
Marta Minujín es una artista de vanguardia, popular internacionalmente por sus acciones performáticas, monumentales instalaciones y happenings. Ningún espectador puede aburrirse jamás frente a una obra de ella, que siempre invita a participar activamente y sobretodo a pensar y reflexionar sobre el arte, la cultura y la sociedad en su conjunto.
Desnudo en el Parque, de Eugenia Belin Sarmiento, en la Colección Museo Histórico Sarmiento
La colección del Museo Histórico Sarmiento, tiene la particularidad de haber sido conformada en su mayoría, a partir de la donación realizada en 1913, por Augusto Belin Sarmiento, escritor y nieto de Domingo Faustino Sarmiento. Está conformada por pinturas, mobiliario, medallas, condecoraciones, porcelanas, libros, documentos y objetos que pertenecieron a Sarmiento. De su vida política, se pueden encontrar piezas de relevancia como el uniforme que usó en la batalla de Tonelero, así como la banda y el bastón presidencial utilizado al momento de su asunción. En ese marco, es posible encontrar dos pinturas de Eugenia, nieta de Sarmiento. “Desnudo en el parque” es un pastel sobre papel, realizado en 1908, que demuestra su interés en la figura humana a través del modelo, más allá del oficio de retratista
Dama noble de la corte de María Antonieta, de Adélaide Labille-Guiard, en el Museo Nacional de Arte Decorativo
Se trata de una obra de la artista francesa neoclásica Adélaide Labille-Guiard (1749-1803), quien fue una de las pintoras más reconocidas de su época por su gran talento y por su cercanía a la corte real. Formó parte de la Academia de París, institución que sólo admitía 4 mujeres artistas en simultáneo, y una vez logrado un mayor reconocimiento, tuvo un rol importante en la defensa de la mujer artista, pidiendo en distintas ocasiones el ingreso ilimitado de las mujeres en la Academia y su inclusión en la comisión directiva buscando la igualdad de género. A pesar de las negativas y la exclusión constante, representa la lucha incansable por el reconocimiento de las mujeres en su tiempo.
Millie has Five Little Lambs...(Tríptico The Baby), de Mildred Burton, en el Museo Colección de Arte Amalia Lacroze de Fortabat
Nacida en Paraná, Entre Ríos, Burton es la artista de lo fantástico, lo surreal y lo terrorífico. Esta obra forma parte de una serie en la que se representan libros con imágenes inspiradas en distintos autores de la literatura argentina y reflexiona sobre el paso del tiempo. En esta imagen, el humo que sale de las páginas del libro manifiesta el camino que se abre a través de la lectura, aquello que deja para la vida y que continúa en la historia particular de quien lee.
Sueño nro 2 en el andén, de Grete Stern, en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires
Esta fotografía forma parte de la colección permanente del Museo Moderno. Se trata de un fotomontaje en blanco y negro de la artista alemana nacionalizada Argentina, quien fue alumna de la Escuela Bauhaus y luego, junto a Horacio Coppola se convirtió en una referente de la fotografía moderna en Argentina. Fue una defensora de la función social de la fotografía: como herramienta y como método para expandir los límites del arte a partir de la cual sea posible proponer nuevos sentidos y desplegar nuevos mundos. En esta serie de sueños, la artista lucha contra la opresión femenina a través de representaciones fantásticas.