Arte y cultura

Cuenta regresiva

AIR, el dúo de música electrónica francés, vuelve a la Argentina para interpretar uno de los discos más icónicos de los 90.

AIR bien podría llamarse CONFORT: no hay muchas otras formaciones que logren como el dúo de Jean Benoit Dunckel y Nicolas Godin un bienestar que empieza en cada canción y se sostiene desde los primeros acordes hasta el fin. Una propuesta de ensoñación que opera así en la quietud como en el baile suave al que mueve y, seguramente, hará hace caer los párpados en una señal inconfundible: placer.

Su primera placa, de 1998, fue Moon Safari, un nombre por demás elocuente para promover el estado de flotación. De ahí que la presentación del dúo este miércoles en el Movistar Arena, como parte de su gira internacional, celebre los 25 años de este disco que revolucionó al mundo recién globalizado. No era sencillo hacer una marca de novedad y éxito tan grande apenas un año después de que sus connacionales Daft Punk irrumpieran con Homework, un disco que conquistó la escena del dance mundial y es, prácticamente, la antítesis de la propuesta signé Dunckel-Godin.

Si su nombre lo enunciaba todo (y de manera suave), AIR pareció llegar para mostrar el otro lado de la electrónica: estética y relajada, la vertiente enseguida se empezó a llamar spacepop. Dunckel y Godin cosecharon un éxito inmediato al modo francés: con una elegancia que tiene tradición.

Con una libertad compositiva que apela a los sintes analógicos, la música clásica, los vocoders o codificadores de voz, líneas de bajo ultrasensuales y texturas que no pueden más, AIR fue la consagración de la marea sonoroa downtempo, más conocida como chill out cuando la globalización llevaba apenas tres años poniendo todo en común a bordo de Internet.

Dos años después, para inaugurar el milenio compusieron la banda sonora de Las vírgenes suicidas, la opera prima de Sofia Coppola, logrando una atmósfera exacta para el tema del film.

¿Repasamos Moon Safari?: el disco comienza con La femme d’ argent, uno de los temas más sexys del siglo XXI (para ponerlo en competencia con el segundo corte: Sexy Boy) tan asertivamente titulado: los sintes de AIR recuperan el ánimo con rescates de los últimos 50 años: Vangelis, Jarré, Pink Floyd, Tangerine Dream, OMD, Eno, Gainsbourg.

Otro corte sonoramente icónico (definición que va para todo el disco) es Kelly Watch The Starsqué decir; All I need con la voz de Beth Hirsh es un himno frágil y poderoso. Son diez los temas del disco que se completan con Talisman, Remember, You make it easy, Ce matin la, New star in the sky, Le voyage de Pénélope…

La banda elegida para cerrar los Juegos Olímpicos, volvió a Buenos Aires para celebrar Moon Safari y lo mejor de su carrera en el Movistar Arena.